Sobre un poema que me guardé.

Cuánto suspiro
y sonrisa
puede crear 
leer un cúmulo de palabras
hechas poesía
pero aún más
cuando éstas son escritas
desde el despojo del miedo
y del saboteo
anclándose 
en el presente
y en la transparencia
de todo aquello que se siente.
Lo esencial
parece no ser invisible
cuando se escribe
con el corazón
en la mano. 

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